jueves, 11 de abril de 2013

Depende de ti.




             Vamos de nuevo, en 3 días nos toca decidir una vez más el futuro del país. Si yo sé que esto parece ya un pasatiempo y que hablar del futuro de “decidir el futuro” se ha convertido en un cliché… ¿Pero si es un cliché porqué me parece tan importante?

            No quiero repetir lo que te han dicho tanto querido lector, espero entiendas debes salir a votar. Me disculpo sé que no has tenido siquiera un minuto para descansar, que estas harto de enfrentarte a un sistema corrupto, un CNE que te insulta, y a los grupos que se dedican a atemorizarte, y sabiendo esto ya te lo estamos pidiendo de nuevo. Puedes gritar, puedes sentirte frustrado y no saber por qué hacer el esfuerzo de nuevo pero tú sabes por qué, tú sabes que podemos, y merecemos, estar mejor, tu sabes que tienes una responsabilidad con tu país, con tus hijos y sobretodo, contigo mismo.

            Votemos contra las balas, votemos contra lo que pasa en las cárceles, votemos contra la ineficacia, la corrupción la escasez, el hambre. Y a ti que piensas distinto de mi te pido que votes contra alguien que está utilizando la memoria del líder que tu respetaste como un juguete, y que hasta lo confunde con un pajarito.
           
              Perdona el cansancio pero no hay tiempo para que descansemos, no hay chance para dormir una siesta, no queda más que ignorar el dolor en las rodillas y seguir caminando. Vamos Venezuela espera y faltas tú para que pueda arrancar.    
            
 “Los cobardes se encierran a esperar el final, lamen sus heridas mientras otros andan sin sanar. Las rodillas me tiemblan pero no puedo parar, quiero que mis hijos tengan un nombre que dé orgullo mostrar.” – La Vida Boheme – Aun

miércoles, 20 de febrero de 2013

Ajedrez





El viejo ya había colocado la pequeña mesa con el tablero de ajedrez en el medio de la sala. Junto al tablero dos tragos de whisky esperaban impacientes. Su invitado siempre llegaba a esta hora, todos los domingos, sin falta, tan puntual como un reloj suizo. La puerta de casa se abrió justo a las 12, como siempre. Una figura larga entró en el apartamento, caminaba, pero a los ojos del viejo siempre parecía flotar. De las mangas de su túnica se podían ver, por momentos, sus esqueléticas manos y su rostro estaba permanentemente cubierto por la sombra de su capucha.
El viejo sonrió como lo hace la gente al ver a un viejo amigo.
            -- Hola ¿Cómo estás?—pregunto el viejo, mientras tomaba un trago de whisky—te ves tan mal como siempre.
            La figura tomo una silla y se sentó frente al viejo, del lado de las piezas negras.
            -- Cansado como de costumbre—dijo con una voz espectral que contrastaba con la tranquilidad del comentario – esta ciudad da demasiado trabajo.
            Empezaron a mover las piezas, los peones caían muertos, víctimas de la batalla mientras los ancianos cambiaban sus memorias. La figura recordó como comenzaron su pequeña apuesta. El viejo sufría de cáncer, y después de semanas de tratamiento, cuando los médicos ya se habían rendido, la figura se apareció en la habitación y sin explicación o presentación alguna le pregunto al viejo: “¿tú eras campeón de ajedrez? En efecto cuando joven el anciano había jugado ajedrez. Mientras los demás chicos pateaban pelotas el movía peones, mientras los demás admiraban a Di Stéfano el admiraba a Kasparov. A los 17 años era el campeón juvenil del país, sin embargo la universidad, las chicas y otras distracciones lo alejaron del juego
            -- Si—respondió el viejo con voz temblorosa.
            -- Sería bueno tener con quien practicar-- respondió la figura.
Mientras recordaban esto las piezas seguían moviéndose, ya cada ejército había perdido una torre, muchos peones habían caído y no quedaban caballos en el tablero, las reinas empezaban a reconocer terreno quejándose, de tener que proteger a su rey y los alfiles se movían con infinito cuidado.
--Cada día juegas mejor—dijo con tranquilidad el anciano mientras vaciaba su vaso de whisky—Un día de estos no seré capaz de ganarte.
            --Quizás hoy sea el día –devolvió la figura—Tu reina acaba de caer y casi no te quedan peones.
            -- Son los riesgos que uno toma en este juego—dijo tranquilamente el viejo mientras colocaba uno de sus peones en el lugar correcto—Jaque mate.
La figura reviso tranquilamente el tablero, sabiendo que el viejo tenía razón. El viejo creyó ver como su compañero de juegos esbozaba una sonrisa dentro de la obscura sombra generada por su capucha.
--Ganaste de nuevo— dijo mientras movía los hombros en resignación.
            --Si pero has mejorado mucho – respondió melancólico el anciano – Cada vez me cuesta más ganarte.
            -- Es lo normal – comento la figura con un dejo de resignación en su obscura voz—yo mejoro, tu envejeces.
Ambos soltaron una larga carcajada. Se dieron las manos en despedida pero antes de irse la figura se volvió a ver a su amigo.
            -- Nunca entenderé porque sirves dos tragos en la mesa, jamás he tocado el mío— comento viendo su vaso aun lleno.
            -- Pues la verdad es que nunca me ha gustado tomar solo, es todo—dijo con calma el viejo.
La figura prosiguió su camino un tanto resignado, a pesar de los años había cosas que jamás entendería de su amigo

jueves, 10 de enero de 2013

Molesto



La rabia es a veces la mejor manera de salir de un bloqueo de escritor y hoy estoy molesto. No me malentiendan sigo siendo tan optimista como siempre por mi país y sigo viendo la luz al final del túnel, pero hoy estoy molesto. No estoy molesto ni con la AN ni con el TSJ ellos hicieron lo que esperaba hicieran. No estoy molesto con Henrique Capriles Radonski que hizo la convocatoria  que yo  considero correcta.

Estoy molesto con un pueblo que se deja engañar. Que no se da cuenta que les mintieron al decir que su líder estaba sano y que sigue creyendo que se va a recuperar. Un pueblo que aplaude como focas y repiten cantos como el balar de ovejas. Estoy molesto con un pueblo que no se da cuenta que  asintiendo todos a la vez renuncian a su derecho sagrado de ser individuos.

Estoy molesto también con el otro pueblo. El que cree que la recomendación es salir todos y matarnos, el que no se queja de las 20.000 muertes del 2012 que se distrae con el paciente y que ignoro del todo el robo de equipos en la UCV. El mismo pueblo que no se queja más que por twitter pero no sale a votar y que para todo lo que se quejó hoy estará más pendiente del próximo Caracas vs Magallanes.

Estoy molesto con los jóvenes entre quienes me incluyo que utilizamos la lucha política solo para tener un estado interesante en Facebook y que a veces solo lucha a través del mismo. Que se nos ocurre insultar a uno de los dirigentes que quieren ser líderes. Que juzgamos a quienes tienen más o tienen menos por la suerte que tuvieron y que no somos capaces de hablar con el bando contrario.

Supongo que si sacamos los números y sumamos estos dos pueblos llegaremos a un buen 70 u 80 % de Venezuela, cuidado si no más, por lo que creo que hoy puedo decir con tranquilidad que, al menos hoy, estoy molesto con Venezuela.

domingo, 10 de junio de 2012

Caracas


Caracas, mi Caracas como te quiero como te odio, tus calles rotas y sucias pintadas del rojo derramado por tus falsos hijos, tus casitas de cartón que se arrugan con la lluvia, donde los sueños huyen de las balas. Pero debajo de petare y de las mercedes, de la riqueza y de la pobreza, de la izquierda y de la derecha, hay personas, algunas que se aferran a tus calles otras que están locas por irse.

Personas que suben y bajan cientos de escalones para tocar un violín, y otros que los esperan para quitarles lo del pasaje, están quienes sueñan con mejorar y los que usan polvos y humo para soñar, los que con guitarras hablan de cambiar, los que te suplican que por algún bando vayas a votar, quienes creen es mayor problema es la moda de los zapatos que acaba de cambiar o que se ponen la misma cresta que el de al lado para expresar su individualidad y los que no tienen idea de si podrán volver a su casa.

Todos convivimos aquí bajo la sombra del Ávila, marchamos por futuros distintos pero por las mismas calles, creemos en dioses distintos pero en una misma cuadra hay una sinagoga, una mezquita y una iglesia, y muy cerca hay una casa hecha de luz que un grupo de barbaros se empeñan en ver arder, donde los sueños envejecen esperando en el trafico de la hora pico.

Pero en las calles se escuchan los buenos días, bajo la tierra hay gente que se apoya en su bastón para que otros se sienten, el taxista aun busca conversación, las plazas se llenan de libros y de músicos, los semáforos están llenos de circos portátiles de 30 segundos que sobreviven con unas pocas monedas tanto como las armas automáticas se los permitan.

Es que eres un contraste de ciudad mi querida Caracas, que quien se para y deja un puesto en el metro luego no reconoce el verde del rojo, los rayados son invisibles, y la única pintura blanca en el suelo que se puede ver es para marcar donde termino uno de tus hijos, al parecer nadie te aprecia hasta que no te tiene, pero cuando se van no dejan de hablar de lo bella que eres, eres como la Madrid de Sabina insoportable pero también irremplazable, que por mas que me encantaría no lidiar con tus problemas no tengo ni la menor intención de irme, eres mi hogar y mi corazón esta aquí.
Supongo que parafraseare a Sabina de nuevo, pues cuando la muerte me visite deseo lo mismo que el, no me despierten, estoy bien aquí a la sombra del Ávila, con las guacamayas y la lluvia, en esta loca ciudad que se ha convertido en mi hogar.

viernes, 30 de marzo de 2012

Notas de conciencia

Mi humilde contribución todo lo que se dijo ayer, nuestros musicos son nuestra conciencia, debemos escucharlos

¿Por qué la música suena menos que las balas?
¿Por qué lo gritos suenan más que las notas?
porque censuras tu conciencia
escucha un poco sus palabras.

Porque vivir peleando
si podemos vivir cantando
al de arriba le conviene
que nos sigamos matando

Escucha sonar las guitarras
oye cantar las voces
que otros no quieren escuches

Que las cuerdas de la guitarra te guíen
Que los tambores te llenen
Que las trompetas suenen
Que la esperanza sea canción

Pueblo deja a tu conciencia hablar

tomate el tiempo de escuchar
no la trates de silenciar
Si lo que queremos es mejorar.

Para de llorar corazón
es tiempo de bailar
no sabes si te pueden disparar
así que puedes disfrutar